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domingo, 3 de octubre de 2010

VAMOS A DAR UNA VUELTA (ROSAL)

 

Vamos a dar una vuelta
sólo eso
aunque parezca simple y obvio
no quiero más
sólo vamos a caminar
no me prometas tu amor
sólo dame tu mano
y sueltos andemos

Las cosas brillan y nos incluyen
en su resplandor
es ahora o nunca que
estamos luminosos
sólo dame tu mano
disueltos andemos enlazados

Seguí mi impulso parejo sin miedos
la noche es un hueco y nos va a proteger
afuera la noche nos espera
guía perdida, respiración de la noche

Vamos a dar una vuelta
sólo eso
un velo de amor alenta el tiempo
mirá cuánta belleza hay
arriba de tu cabeza
sólo dame tu mano
disueltos andemos enlazados

Seguí mi impulso parejo sin miedos
la noche es un hueco y nos va a proteger

domingo, 15 de agosto de 2010

NO TE SALVES

No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.


No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer lo párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.


Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo

MARIO BENEDETTI

martes, 29 de junio de 2010

EL MUNDO

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado,desde allá arriba, la vida humana. Dijo que somos un mar de fueguitos.
 - El mundo es eso. Reveló -. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y hay gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

Eduardo Galeano, "El libro de los abrazos"